El trayecto de Bagan a Kalaw nos cuesta 21000 kyads y tardamos unas 10 horas. Cuando bajamos del autobus, se
avalanzan sobre nosotros ofreciéndonos alojamiento, es tan dura la captación de clientes que acaban discutiéndose entre ellos y desacreditando lo que dice uno y otro. Lo mejor en estos casos es alejarse de la estación y dar una vuelta para encontrar uno mismo donde dormir.
La oferta es escasa y no demasiado buena pero para una noche cualquier cosa nos sirve. Unos viajeros que habían estado en Kalaw, nos habían desaconsejado el Golden Lily Guesthouse y al visitar las habitaciones baratas entendemos porqué, por lo visto el desayuno tampoco es bueno y sin un buen desayuno no se puede empezar bien el dia.
El pueblo en sí no tiene mucho que ver, algunos templos, el mercado central y poco más. Lo que lo hace interesante es que es el punto de partida de numerosas excursiones tanto caminatas de un día por las montañas de los alrededores como la famosa ruta de varios días hasta el lago Inle. Después de visitar varias agencias, la que nos da más confianza es la Sam’s Family y es con ellos con quien contratamos el tour al lago Inle. Tienen un restaurante donde cenamos y se come de fábula

