Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘INDIA’ Category

En las ciudades turísticas, los vendedores tienen la habilidad de viéndote llegar y antes de que abras la boca, detectan de qué nacionalidad eres y por supuesto aprovechan las cuatro palabras que saben de tu idiooma para llmar tu atención e intentar camelarte . Habrá a quien le parezca simpático y con el que la táctica funcione pero yo es algo que detesto y produce en mi el efecto contrario, lo ignoro y huyo.

No es que no me guste oir español, cuando estás fuera de España, en cuanto oyes a alguien hablar español instintivamente te sientes ligado y es posible que entables una conversación con él. Sin embargo cuando sabes que la finalidad es venderte algo y la jerga que usan es del tipo: tio, amigo, que tal, como mola… pues me echa para atrás . Si a estas alturas rehuyo de conversaciones espontáneas con extraños locales, si me entran de esa manera en mi propio idioma me irrita aún más.

Es extraño, tengo ganas de salir de la India, necesito un respiro de tantas vivencias pero a la vez siento que echaré de menos cosas, no sé precisar qué pero una parte de mi se apena de irse. Es como un plato de sopa que no has apreciado demasiado mientras lo comías pero a medida que se acaba te resulta más exquisito y piensas que si pudieras comerías más pero si te sirvieran otra vez lo aborrecerías nuevamente.

Para empezar bien el día vamos al Blue Lassi, el mejor lugar para tomar lassis de toda la ciudad y lo cierto es que son deliciosos. Los preparan batiendo una porción de yogurt y la baten manualmente con un mortero estriado junto con hielo picado hasta que no hay grumos, le añaden azúcar y lo sirven en un cuenco de barro que coronan con crema de yogurt.

Damos un paseo a pie recorriendo todos los ghats, son unos 4km pero que se hace muy ameno porque en todos hay mucha actividad, gente volando cometas, jugando a cricket, niños saltando al río, búfalas bañándose, barcas navegando por la orilla, hombres pescando,… Comemos en un delicioso y barato restaurante coreano y nos conectamos en un ciber para dar noticias a la familia y amigos antes de cambiar de país.

Nuestro último tren en la India no podía llegar puntual y vino de madrugada, se hizo eterna la espera pero nos alegraba saber que no habría más.

Anuncios

Read Full Post »

Paseamos por la ciudad, vamos al templo de Vishwanath pero sólo permiten la entrada a los hinduistas. En los ghats un señor intenta coger la mano a Javi, ya nos habían avisado, si se la das empiezan a darte un masaje ayurveda primero en la mano, en el brazo y en el cuello y luego te piden dinero. Otra opción es que se ofrezcan a leerte la fortuna en la mano, en nuestro caso se nos sentó un señor al lado que nos preguntó nuestro nombre y empezó a hacer cálculos en una libreta, luego se presentó como astrólogo y nos pedía un donativo por adivinarnos el futuro.

Por la noche vamos a ver el ganga aarti que hacen en otro ghat, como en la ceremonia de ayer, los monjes se sientan de rodillas en una alfombra frente a un altar con una estatua que representa a la madre Ganges decorada con guirnaldas de flores y frente a ella muchos elementos simbólicos: barritas de incienso, pétalos, un billete, verduras en un plato, cocos, velas, un cuenco con agua y una caracola.

Todos a la vez, con una coreografía perfecta y estudiada van realizando los diferentes rituales con lentos y elegantes movimientos: lanzan pétalos, hacen sonar campanas, cantan mantras, soplan por una caracola haciendo un sonido grave como la sirena de un barco, hacen círculos en el aire con candelabros ardientes y un pai-pai de plumas de pavo real). Un chico toca un gong para marcarles los ritmos, hacen los mismos movimientos hacia los cuatro puntos cardinales. Van vestidos con bonitas túnicas rosadas con una banda clara que cruza su pecho y un ancho cinturón.

En el río cientos de personas contemplan el espectáculo desde las barcas . Al final de la ceremonia pasa un señor con una bandeja con una figura de los pies de Shiva, la gente deposita dinero y toca los pies con fervor.  El ganga aarti, con tantos espectadores, preparación, focos,… carece de un poco de autenticidad pero sigue siendo vistoso e interesante para verlo al menos una vez en la vida.

Read Full Post »

Después de todo el retraso acumulado que llevaba el tren, se para a 2 km de la estación de Varanasi porque no tiene andén libre para entrar, es algo habitaual, nos comentan que puede estar parado allí hasta una hora, mucha gente se baja y camina por las vías lo que falta, nosotros vamos cargados y decidimos esperar, hace una calor pegajosa, no hay tienda cercana para comprar nada fresco y el hambre empeiza a apretar, teníamos que llegar a las 10 pero ya son las 2 del mediodía.

En Varanasi, tras mucho buscar entre las sucias, malolientes y laberínticas calles de los ghats, encontramos un guesthouse aceptable cerca de Manikarnika, el principal crematorio de la ciudad con una actividad constante las 24h. El ambiente está lleno de cenizas pero el lugar no es nada ténebre, el muerto está envuelto en una tela de colores y nadie está llorando, está prohibido porque eso arruinaría la finalidad de la quema del cuerpo en Varanasi y el difunto no conseguiría la moksha (fin del ciclo de reencarnaciones).

Cientos de cuerpos son transportados por las serpenteantes calles por comitivas fúnebres que los llevan en camillas de bambú con el grito: “Ram Ram Sati je” (es como una pregaria para que el difunto consiga su karma). En el crematorio, montones de troncos por todos lados para abastecer todas las incineraciones, hay muchas calidades de madera pero un precio medio es 180 rupias (3 euros) por un kg de madera, se necesitan unos 200 kg para un difunto así que la suma asciende a  más de 30.000 rupias (500 euros), una fortuna para ellos. Como nos dijeron, lo más caro para una familia es una boda (por el pago de la dote) y una muerte (por el desembolso de la cremación).

La ceremonia consiste en que el cuerpo llega a Manikarnika, lo mojan en el Ganges y lo colocan junto a una hoguera sin encender aún, hacen un lecho de troncos, ponen el cuerpo encima y lo cubren con más troncos, por encima le echan serrín de madera de sándalo (es propicia para el ritual pero muy cara para que toda la madera usada sea de este tipo), hierbas para que haga buen olor y mantequilla para que ayude a arder.

Junto al ghat, hay un templo donde arde un fuego desde hace 3.500 años al que llaman el fuego de Shiva, trabajadores velan día y noche para que no se apague jamás. Un familiar del difunto con la cabeza rapada (menos una minúscula coletilla en el cogote) y vestido con una tela blanca será quien encenderá la hoguera, para ello va al templo anexo, prende un trozo de paja con el fuego sagrado y transporta la llama hasta la pira funeraria donde hará un ritual en el aire y arrimará la paja ardiendo a la madera hasta que empiece a arder. El cuerpo tardará en quemarse de 2 a 3 horas.

Yo pensaba que después de la quema de cada cuerpo recogían y las depositaban al Ganges pero en realidad queman un cuerpo tas otro en el mismo sitio y cada mañana los limpiadores arrojan todas las cenizas juntas al río. Hay sólo 3 partes que no se queman del todo y no van a parar al Ganges: el cráneo, el pectoral masculino y las caderas femeninas. También nos advirtieron que según su tradición no se incinera a niños, mujeres embarazadas, enfermos de lepra, shadus (sacerdotes) y muertos por picadura de cobra, todos ellos cuando fallecen son arrojados al Ganges con piedras atadas para que yazcan en las profundidades.

Por la noche asistimos en el ghat Dasaswameth al ganga aarti, una ceremonia que hacen cuando el sol se ha puesto. Los asistentes compran cestas de flores y velas y las hacen flotar en el rio dando un ambiente de lo más romántico. Nos encontramos a Kepa (el chico vasco que conocimos en Haridwar) y nos hace un hueco en primera fila, vemos el ritual de cerca, con los músicos a nuestras espaldas con instrumentos tradicionales indios, la música y sus cánticos nos envuelven.

Read Full Post »

No sabíamos que desde Khajuraho hay trenes a Varanasi y habíamos comprado billetes para ir desde Mahoba a donde sólo va un tren al día a las 12 del mediodía, llegando a Mahoba a las 2, nuestro tren a Varanasi sale a la 1 de la madrugada con lo que tenemos 11 horas de espera en la estación.

Los trenes paran mucho tiempo en las estaciones porque normalmente hay una sola via y tienen que esperar al tren que viene en sentido contrario para poder continuar por la vía. La gente baja a comprar bebidas frescas o algún snack mientras.

En la sala de espera de Mahoba, la gente llega, espera unas horas y se va cuando anuncian su tren pero nosotros seguimos allí eternamente, cómo pasamos el tiempo? Jugando a cartas, viendo una película en el portátil y charlando con un chico que acabamos de conocer.  Por la noche, viene el revisor y pide el billete (en la sala sólo pueden estar los pasajeros que esperan), nos quedamos solos, nadie tiene billete,ni siquiera el chico que nos acompañaba que supuestamente viajaba en primera clase. Nos dijo: “Tranquilos, enseguida regreso” pero no volvió a aparecer. Despues de aquello no sé qué verdad había en todo lo que mehabía contado durante horas, si era un ladrón o si no tenía el dinero del que presumía y pensabacolarse como muchos otros en el tren. Nos había pedido dinero para comprar un refresco porque no tenía cambio pero obviamente era un truco más.

En la India, muchos hoteles, restaurantes y los trenes tienen mucho polvo, además de la gran polución de las ciudades, no es lo más idóneo para una alérgica como yo, por eso estoy probando un tratamiento ayurvédico a ver si mejoro algo, no es tan rápido como una medicación química pero es menos agresivo, los componentes son hierbas y elementos naturales.

Read Full Post »

DIA 83 (21/04/2010)- TEMPLOS DE KHARUJAHO
Como la entrada de los templos de Khajuraho es cara, se nos ocurre la brillante idea de intentar entrar al recinto por alguna parte sin control, así que nos colamos a través de una valla trasera pero nos ven los de seguridad. Accedemos a salir pero nos quieren retener hasta que venga la policia, yo consigo saltar de nuevo la verja mientras a Javi le agarran los guardias y quedo con él en vernos en la entrada principal. Por el camino pienso, qué locura, nos van a llevar al cuartelillo, nos van a fichar, a multar y a no se que más pero cuando llego a la oficina veo a Javi escribiendo una carta disculpas dirigida a la jefa del departamento de arqueología de la ciudad, y ya está.

La gente que sabe algo de inglés se te acerca por la calle para hablar contigo para practicar el idioma, por curiosidad o porque te quieren vender algo. Al principio estábamos muy receptivos a iniciar conversaciones con la gente y a responder de buen grado la infinita lista de preguntas a la que te someten pero pasado un tiempo nos hemos vueltos más asociales e intentamos huir de estos interrogatorios, un buen truco para escapar es decir: No English y aunque ellos seguirán hablándote durante unos minutos para conseguir alguna respuesta por tu parte hay que mantenerse firme y hacer como que realmente no entiendes ni papa, así se cansan y se van. Sé que puede parecer muy seco y nada amistoso por nuestra parte pero cuando te han preguntado sin exagerar 14 veces el mismo día como te llamas, de dónde vienes, si estamos casados, a que nos dedicamos, etc., os puedo asegurar que la paciencia se agota en un determinado momento.

Read Full Post »

Depués del madrugón para coger el tren, resulta que como viene con retraso, esta vez casi 2 horas, parecen anunciar varias veces su llegada con el repique de un hierro pero nada aparece. Mientras esperamos vemos como niñas y mujeres llegan de unas casas cercanas a la estación a por agua, traen cántaros para llenarlos en la fuente de la estación y los transportan en la cintura o apilados sobre sus cabezas.

Un largo trayecto en tren de 5 horas en unos incómodos bancos y apretados porque va a tope, en el tren unos chicos que vienen a nuestro lado compran a una vendedora ambulante cacahuetes (tirando todas las cáscaras al suelo) y masala (una mezcla de garbanzos hervidos, cebolla, pimiento y chili picado condimentado con especies picantes), tal y como se lo acaban tiran el plato desechable al suelo. Entre unos y otros,en un momento el suelo se convierte en un basurero, los asientos se llenan de trozos de comida pegajosa,…

El grado de estrés que sufrirá el turista en una ciudad se puede medir por el acoso que recibe justo al llegar en la misma estación de tren, bus, aeropuerto,… eso ya es un indicativo de lo que te encontrarás en la ciudad. En el caso de Khajurajo, al salir de la estación de tren nos asaltan de forma agobiante taxistas y comisionistas y aunque conseguimos deshacernos de ellos nos esperarían más en el pueblo sin dejarnos tranquilos a sol ni a sombra.

Read Full Post »

La temperatura es de más de 40ºC y corre un viento cálido que haría desfallecer a cualquiera. Nos refugiamos en el hotel del sofocante calor hasta bien entrada la tarde para poder ir a visitar los monumentos de la ciudad, también necesitamos un descanso después de tanto viaje sin parar.

Los palacios de Orchha se encuentran en un estado lamentable y semi abandono, y digo semi porque a pesar de que no han sido conservados ni restaurados siguen pidiendo una entrada muy cara para visitarlos. Visto el aspecto interior decidimos no entrar, es una lástima que los tengan así porque sus relieves y sus elegantes balcones indican que en alguna otra época fueron espléndidos.

Nos conectamos a internet y en dos horas se va 4 veces la luz, el chico que lo regenta nos informa que en el pueblo hay estación de tren y que podemos ir de allí a Khajuraho en un tren a las 7 de la mañana, es una opción mejor que viajar por la madrugada desde Jhansi como teníamos previsto.

Read Full Post »

Older Posts »